Hologramas para embarcar en el avión
mayo 29, 2012 Deja un comentario
Iberia ha lanzado un revolucionario sistema de información para realizar los trámites de facturación previos a embarcar en un avión. Se trata de dos agentes de buena apariencia que nos ofrecen su ayuda para resolver nuestras dudas a la hora de hacer los trámites finales para coger un vuelo. Pero ¿dónde está la revolución? No son personal físico, sino que se trata de agentes virtuales proyectados.
Se encuentran en los mostradores 810 y 811 de Iberia en la T4 del aeropuerto de Barajas. El cliente que se acerque a esos mostradores contará con la ayuda de estos dos hologramas. Una proyección de imagen y sonido de un hombre y una mujer intentará captar la atención de los pasajeros con el fin de informarles de las novedades y de las distintas opciones que existen, especialmente en referencia a la utilización de los quiscos de facturación y de los mostradores de entrega rápida del equipaje.
Los agentes virtuales están capacitados para emitir unos 200 mensajes grabados entre los que están las dudas más habituales. Este sistema se halla dentro del proyecto Ágora, un gran plan estratégico de la compañía, con el triple objetivo de hacer más eficiente su hub de la T4 de Barajas, incrementar la puntualidad y mejorar la experiencia de viaje de sus clientes ¿Estarán activos aun para el próximo periodo de vacaciones y viajes? Por que yo quiero verlos
Con la aparición de los agentes virtuales la aerolínea española ha conseguido atraer la atención mediática y ya ha manifestado que con actuaciones de este tipo se colocan a la vanguardia de las nuevas tecnologías aplicadas a la atención al cliente en el ámbito aeroportuario. Sin embargo, la operatividad de estos hologramas es, en la práctica, bastante escasa ya que, obviamente, solo podrán darnos la información que tienen grabada.
La mayor parte de clientes se sorprendieron ante la presencia de los agentes virtuales. No hay duda de que, como en las películas de ciencia ficción, el futuro puede estar en tratar con personal proyectado, pero por el momento se prefiere tratar con agentes físicos con los que se pueda mantener una conversación, aunque sea igual de improductiva que con el holograma.
